|
Existen organizaciones que por política del área de informática, estructura y/o
tipo de prestación que demandan, definen que determinados servicios deben estar
a cargo de empresas especializadas en aquellos.
El principal fundamento de esta filosofía se sustenta en que existiendo compañías
que disponen de recursos humanos y técnicos con alta calificación, permanente
capacitación y entrenamiento, no justifica disponer de una estructura propia
que incidiría significativamente en los costos fijos de las empresas requirentes
de las prestaciones. De aquí surge el criterio de “tercerización”.
El OUTSOURCING o FACILITY MANAGEMENT deviene en que la designación de recursos en
cantidad y especialización son asignados a empresas que se dedican específicamente
a ello, por lo que tienen a su cargo la administración, ejecución y control de los
proyectos, esto último, compartido con funcionarios jerárquicos de las empresas
contratantes.
Con esta modalidad, las empresas contratantes aseguran la ejecución de sus proyectos
por intermedio de terceros especializados en materias diversas como pueden ser la
Administración de Redes, la Operación de Centros de Cómputos, el Soporte a Usuarios, etc.
Los servicios sujetos al OUTSOURCING o FACILITY MANAGEMENT abarcan hoy los más
diversos ámbitos de la informática, incluso para aquellos que algún tiempo atrás
se los consideraba estratégicos y debían ser soportados por estructuras propias
de las organizaciones.
Por otra parte, cuanto mayor es el plazo de contratación de estos servicios, se
tiende a realizar una economía en escala que impacta directamente sobre los valores
mensuales de los mismos, generando a su vez un beneficio adicional para las compañías
contratantes.
PROGRES S.A. está en condiciones de brindar estos servicios, ya sea por estar
claramente predefinido por los clientes o bien colaborando con estos en determinar
cuáles son sus necesidades y alternativas de solución posibles.
|